10:45 am: Celebrar con los niños del Kindergarden judío la llegada del Shabbat. Una jalá que se ve deliciosa pero es de plástico. Mi mente imagina que huele deliciosa, recién salida del horno. Y el vino ficticio en la hermosa copa de plata tallada con la Jerusalem de antaño. Los niños me ven, sentado en una sillita que me hace ver como un titere gigante. Algunos se empiezan a reír cuando ven que me tomo un buen rato bebiendo de una copa que saben no tiene nada. Una niña pregunta a su maestra que quién es ese hombre sentado ahí al lado de la maestra. Nadie me introdujo. Soy el extraño gigante de barba, gabardina y bufanda a cuadros que los mira y les sonrríe. Este es Rabbi David. Luego mientras cantamos o las maestras hablan algo serio les hago caras. Muecas que jamás se esperarían de un adulto responsable. Lo chistoso es ver como ellos tratan de recrear tus muecas, o tus bailecitos, o como haces con los dedos y las manos cuando hablas o cuando llevas un ritmo. Son pequeñas espongitas absorbiendo cada detalle. Al final de las rondas de canciones tenia ya mi paciero que me señalaba a todos los niños que tenian cara de traviesos o malos. Ese es mi amigo. Y ese otro tambien. Ah, los buenos tiempos de la formación de tu tribu.
11:50 am. Casi medio dia y me detengo por un café antes de mi próxima parada.
Continua mi dia de visitas, ahora a un asilo de ancianos. Un lugar hermoso. Elegante y sereno. Los señores y señoras se ven serenos, diría que contentos a pesar del arduo proceso que sus enfermedades conllevan. Es impactante lo diametral opuesto de la sensacion al entrar, el contenido de las paredes, la serenidad de los colores, el silencio. Contrastado con lo colorido y vivaz del kinder, lo escandaloso, lo nuevo y explorador vs. lo contemplativo. Que lind ver en un parpadeo el cambio entre tus primeros pasos y tus ultimos. Donde te traen la merienda, donde hay enfermeras y enfermeros cuidando tus pasos. Tus pininos en reversa. Donde tu cuerpo vuelve a ser un extraño a lo que te rodea, hasta que tu mente va olvidando las cosas poco a poco. Me siento con uno de los señores que fui a visitar a almorzar. A escuchar de historia, de esta ciudad antes de que mis padres existieran. Reflexiono, escucho, reímos. Me señala a sus amigos y amigas también en el hospital. Quienes son su tribu? Y veo de repente en la cara de cada anciano una cara igual a la de los pequeños que recién visité. Vuelves a esos estados pristinos. Tan similar, sin embargo tan distinto.
Y que sucede en el medio? Algo que siento es bien rápido. Tan rápido como ese café al medio dia.
Un café al medio dia
January 22, 2010 at 11:27 pm (café, Español, Infancia, Life, Living Forever, Muerte, the Universe and Everything, Time)
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